El catering de la Fundación está de enhorabuena. El Gerente de El Catering de la Fundación tenía un compromiso con los trabajadores de Fundación Juan XXIII y lo ha cumplido.

Desde hoy, todos los trabajadores de Fundación Juan XXIII e Ibergrupo podrán disfrutar de una mayor variedad de productos, entre ellos, zumo de naranja natural, los famosos hot dogs neoyorkinos. - Será como estar en la gran manzana disfrutando de un perrito caliente mientras desarrollas tu jornada de trabajo- comenta el Gerente de El Catering de la Fundación.
Para más información sobre los nuevos precios, Mariano, encargado de la cafetería de la Fundación, estará encantado de resolveros cualquier duda que tengáis.
Historia del perrito caliente.
Es una traducción literal, aunque en diminutivo, del inglés hot dog.
En 1852 unos carniceros de la ciudad alemana de Frankfurt elaboraron una salchicha de piel muy fina y carne muy picada a la que pusieron el nombre de la ciudad.
En 1906 y en Estados Unidos, Harry Mozely Stevens —un humilde y avispado propietario de un puesto callejero de bocadillos y bebidas— tuvo la feliz ocurrencia de vender masivamente estos bocadillos en los estadios de béisbol.
El éxito fue total, hasta el punto que un caricaturista deportivo, T.A. Dorgan, publicó en 1913 un chiste sobre la dudosa calidad de las salchichas de Stevens: un perro dachlund (también conocido como perro-salchicha) humeante entre las dos rebanadas de pan.
El chiste se hizo tan popular que los bocadillos se acabaron llamando hot dog, ‘perro caliente’.
Muchas gracias